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Cesión de marca

Cesión de marca

Una cesión de marca transfiere la titularidad a otra persona física o moral, de forma definitiva. Se usa al vender una marca, al aportarla a una sociedad y al pasarla del nombre de una persona al de la empresa que realmente la explota. La transmisión debe inscribirse ante el IMPI para surtir efectos frente a terceros.

Para quien vende, aporta o reorganiza la titularidad de una marca.

Autoridad
IMPI
Titularidad
Cambia de dueño Es definitiva
Requisito
Contrato entre las partes
Se cobra
Por marca y por clase

Qué incluye

Lo que hacemos por ti

Tú entregas la información una vez. Todo lo demás corre por nuestra cuenta.

  • Elaboración del contrato de transmisión de derechos
  • Revisión del estado del registro antes de transmitirlo
  • Inscripción ante el IMPI en los expedientes que correspondan
  • El oficio correspondiente, descargable desde tu perfil

El resultado de un trámite lo decide la autoridad. Nuestro trabajo es que llegue en las mejores condiciones posibles y que tú no tengas que ocuparte de él.

Cuándo se necesita

Cuatro situaciones en las que la marca cambia de manos

Vendes la marca Con el negocio o por separado. La marca es un activo transmisible y su valor depende de que el comprador quede como titular ante el IMPI, no solo en el contrato de compraventa.
La pasas de tu nombre al de tu empresa Es el caso más común y el que más tarde se detecta: registraste la marca como persona física y hoy la explota una sociedad. Aparece siempre en el due diligence de una inversión.
Reestructura o fusión Cuando cambia la sociedad que opera, las marcas tienen que seguirla. Si no, quedan a nombre de una entidad que ya no existe o que ya no las usa.
Herencia o sucesión Los derechos sobre una marca se transmiten. Para que el heredero pueda ejercerlos frente a terceros, la transmisión debe quedar inscrita.

«La marca está a mi nombre, no al de la empresa»

Pasa muchísimo. Registraste la marca cuando el proyecto eras tú, y después constituiste la sociedad. En el día a día no cambia nada: sigues operando igual.

Cambia el día que alguien revisa. Un inversionista, un comprador, un banco o un franquiciatario van a preguntar de quién es la marca — y la respuesta «mía, pero es lo mismo» no funciona en un due diligence. Legalmente la empresa está usando un activo que no le pertenece.

Resolverlo es un trámite acotado. El problema es que casi siempre se detecta cuando ya hay prisa, en medio de una negociación, y entonces cuesta el doble en tiempo y en nervios.

Si estás en ese escenario, resuélvelo antes de necesitarlo.

Cómo funciona

El contrato es la mitad del trámite

La otra mitad es la inscripción. Sin ella, para el IMPI y para cualquier tercero la marca sigue siendo del titular anterior.

Dos personas firmando documentos sobre una mesa durante la formalización de un acuerdo
  1. 1

    Revisamos el estado del registro

    Que esté vigente, que no tenga gravámenes ni pendientes, y que quien transmite sea efectivamente quien aparece como titular.

  2. 2

    Elaboramos el contrato de transmisión

    Con las partes, el alcance y las condiciones que acuerden. Si son varias marcas o varias clases, se define cuáles entran.

  3. 3

    Lo inscribimos ante el IMPI

    Es el paso que hace que la transmisión surta efectos frente a terceros. Sin él, para el mundo la marca sigue siendo del titular anterior.

  4. Recibes el oficio correspondiente

    El nuevo titular queda registrado y el oficio queda descargable desde tu perfil, con las fechas de renovación ya agendadas.

¿Cesión o licencia?

La cesión es definitiva: dejas de ser el titular. La licencia es temporal: autorizas el uso y conservas la marca.

Si tu intención es que alguien opere bajo tu marca pero seguir siendo el dueño, no necesitas una cesión — necesitas una licencia, que además suele salir mejor para ti.

Ver licencia de uso

Preguntas frecuentes

Dudas sobre cesión de marca

Si registro en México, ¿estoy protegido en otros países?

No. Los derechos de propiedad industrial son territoriales: un registro mexicano surte efectos únicamente en México. Del mismo modo, un registro obtenido en otro país no te protege aquí.

Si tu proyecto opera o va a operar en el extranjero, hay que planear registros adicionales en cada territorio. Platícanos a dónde quieres llegar y te decimos qué implicaría.

Mi negocio está dado de alta en el SAT, ¿eso no protege mi nombre?

No. Estar dado de alta ante el SAT, tener constituida una sociedad o haber registrado un dominio son trámites administrativos distintos: ninguno te otorga derechos exclusivos sobre el nombre con el que operas.

El único instrumento que te acredita como titular de una marca en México es el título que emite el IMPI. Sin él, un tercero puede registrar tu nombre y exigirte que dejes de usarlo, aunque lleves años en el mercado.

¿Qué son las clases y cuántas necesito?

La Clasificación de Niza agrupa todos los productos y servicios en 45 clases: 34 de productos y 11 de servicios. Tu registro protege tu marca únicamente en las clases que solicitaste.

En México el registro no es multiclase: cada clase requiere su propia solicitud y genera su propio costo. Por eso definir el alcance correcto desde el inicio es parte del trabajo: proteger de más encarece el trámite, y proteger de menos deja huecos por donde alguien puede entrar.

¿Qué pasa si ya existe un registro parecido al mío?

El IMPI puede negar tu solicitud si considera que tu signo es idéntico o similar en grado de confusión a uno anterior en las mismas clases o en clases relacionadas.

Ese es precisamente el escenario que evita el estudio de registrabilidad: se detecta antes de presentar, cuando todavía puedes ajustar el signo, cambiar el enfoque de las clases o valorar otras rutas.

¿Cuánto dura el registro de marca y qué pasa al vencer?

El registro de marca tiene una vigencia de 10 años y puede renovarse de forma indefinida por periodos iguales, siempre que la renovación se solicite dentro del plazo que marca la ley y la marca se siga usando.

Si vence sin renovarse, se pierden los derechos y el signo queda disponible para que cualquiera lo solicite. Por eso el sistema te avisa con anticipación: tu protección no debería expirar por un olvido de calendario.

¿Tengo que hacer algo después de obtener mi registro?

Sí, y es el punto donde más titulares pierden su marca sin darse cuenta: además de la renovación a los 10 años, la legislación mexicana exige presentar una declaración de uso real y efectivo de la marca dentro del plazo posterior a su otorgamiento. No presentarla en tiempo puede provocar la caducidad del registro.

Cuando gestionas tu marca con nosotros, esa fecha queda registrada en tu perfil y te avisamos antes de que se cumpla.

¿Qué puedo registrar como marca?

Cualquier signo perceptible por los sentidos que sirva para distinguir tus productos o servicios de los de otros: una palabra o conjunto de palabras, un logotipo, la combinación de ambos, una forma tridimensional, un sonido, un olor o incluso la imagen comercial de un establecimiento.

No son registrables, entre otros, los signos meramente descriptivos del producto, los genéricos del giro y los que puedan confundirse con marcas anteriores.

¿La declaración de uso es lo mismo que la renovación?

No, son dos trámites distintos y ambos son obligatorios.

La declaración de uso se presenta después del otorgamiento y sirve para acreditar que efectivamente estás usando la marca. La renovación extiende la vigencia por otros 10 años.

No presentar la declaración en tiempo puede provocar que el registro caduque aunque la marca se siga usando. Es de las formas más comunes de perder una marca sin darse cuenta.

Empieza hoy

¿Listo para tu cesión de marca?

Crear tu perfil toma un par de minutos y no te compromete a nada. Si prefieres preguntar antes, también está bien.